Salvador de Bahía

SU HISTORIA, SU ENTORNO, SU VIDA

La ciudad sede de la tercera Cumbre Iberoamericana reviste extraordinaria importancia en la historia de Brasil.

Estas playas del nordeste fueron el punto de llegada de los portugueses, encabezados por Pedro Alvares Cabral, a tierras brasileñas, comenzando a ser poblada en 1534.

El primer gobernador general, Tomé de Souza, desembarcó y fundó oficialmente la ciudad de Salvador en 1549 convirtiéndose en la primera capital del país, hasta 1763.

En el siglo XVII fue atacada sucesivamente por corsarios ingleses y holandeses, quienes fueron expulsados por los portugueses, a la vez que se desarrollaba su comercio con Europa y Africa.

A fines del siglo XVII fue el lugar de origen de los primeros movimientos de liberación nacional y el 2 de julio de 1823 los patriotas derrotaron a las tropas portuguesas.

Sin embargo, después de la independencia Bahía vivió un difícil proceso de integración al naciente imperio brasileño, pues los bahianos exigían una mayor autonomía y liderazgo en el escenario político de la nueva nación.

Esta situación dio lugar a levantamientos armados y graves incidentes como la llamada “guerra de los canudos” y el bombardeo a Salvador en 1912.

Esta capital actual del estado de Bahía es hoy urbe de 324 kilómetros cuadrados de extensión y dos millones de habitantes, está divida en parte alta y parte baja, a nivel del mar, unidas por el llamado elevador Lacerda.

Basa su economía en el comercio, el turismo, los servicios y las industrias textil y alimenticia, así como la construcción civil.

El estado de Bahía es el mayor del nordeste brasileño, con un área de poco más de medio millón de kilómetros cuadrados y una población que rebasa los once millones y medio de habitantes.

Su costa atlántica es la más extensa entre todos los estados del país contando con 932 kilómetros de playas.

Está dividido administrativamente en 415 municipios y sus principales ciudades son, además de Salvador, Feira de Santana, Vitoria da Conquista, Ilhéus, Itabuna y Juazeiro.

La economía bahiana se asienta en la industria, la agricultura y los minerales, la química y la petroquímica.

Es un importante productor de cacao y azúcar de caña.

La Asamblea Legislativa del Estado está integrada por 63 diputados, pertenecientes a diez partidos políticos.

Esta vieja y mística ciudad, mirador del Atlántico, combina las características de metrópoli moderna con una de las más amplias y ricas variedades de la arquitectura colonial en nuestro continente.

Edificios centenarios de estilo barroco y numerosas iglesias predominan en el paisaje de rara belleza que incluye el barrio Pelourinho, centro histórico y artístico, designado por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

El folklore bahiano es amplio y diverso, con fuerte influencia de las culturas africanas enraizadas en numerosa población negra, cuyas manifestaciones artísticas y ritos religiosos más populares son el candomblé, maculelé y la samba. (GR)