Cartagena de Indias

Cartagena de Indias, sede de la IV Cumbre Iberoamericana La IV Cumbre Iberoamericana tendrá por sede a esta antigua ciudad colombiana, capital del Departamento Bolívar, fundada en 1533 y nombrada así para diferenciarla de su homónima española. 

Su población es de 707 092 habitantes, según datos de 1993.

Los principales rubros económicos descansan en la actividad turística. El comercio exterior también es importante sobre todo el vinculado al movimiento portuario, aunque en los últimos años parte de esa actividad la ha absorvido Barranquilla.

Cartagena ha remozado sus edificaciones civiles y militares para rescatar su historia y el sobre nombre que ganó bajo la dominación española de “Reina de las Indias”. La ciudad organiza periódicamente un Festival de Cine que otorga como premio las codiciadas estatuillas “India Catalina”, princesa indígena hija del famoso cacique Galerazamba. Una estatua de la India Catalina en una calle del casco histórico o antiguo es uno de los símbolos de esta ciudad colombiana. La influencia en la cultura de Cartagena de los antiguos esclavos de origen africano también es notable, particularmente en las expresiones musicales.

La historia de Cartagena comienza en su fundación hace 461 años. Es una de las ciudades más antiguas establecidas en tierra firme por los colonizadores españoles. Fue utilizada desde su misma fundación como punta para penetrar hacia el interior del sub-continente. También fue una plaza fuerte destacada para la defensa del imperio ultramarino de la Corona española A tales efectos se erigieron en su ámbito importantes fortalezas militares y templos para la evangelización de indígenas y esclavos africanos. Son notables las iglesias de San Juan de Dios, que conserva un hermoso altar de mármol blanco y el viejo convento de La Candelaria, situado en una colina, que servía de guía a los marineros. Se dice que por sus ventanas fueron arrojados al mar los monjes (que allí vivían en reclusión) por los piratas que saquearon la ciudad. Otro templo famoso es el levantado en memoria de San Pedro Claver, que guarda los restos del religioso jesuita considerado el “apóstol de los esclavos colombianos”, canonizado por el Papa León XIII.

Cartagena desempeñó un lugar de primera importancia en el sistema de Flotas y Galeones impuesto por el monopolio sevillano desde el siglo XVI. Se convirtió la ciudad colombiana en receptora conyuntural de la producción azucarera que durante la segunda mitad del siglo XVII, gracias a su privilegiada ubicación en la geografía.

En el siglo XVIII, a causa de las contradicciones entre España e Inglaterra como potencias coloniales, los ingleses atacaron a la estratégica Cartagena de Indias, que había resistido anteriores asedios y saqueos de piratas y corsarios. Ciertamente en 1741, los ingleses impusieron el primer bloqueo memorable para apoderarse de la ciudad. Fue en extremo cruenta aquella acción militar, pero a pesar de las enfermedades y las escaseces de todo tipo, agudizadas por los rigores del clima, los cartageneros se organizaron en milicias y dieron su apoyo efectivo a las fuerzas regulares que hacían frente al enemigo.

Ya en el siglo XIX , Cartagena fue de las primeras ciudades que se alzaron en América contra la dominación colonial española. Esta decisión los obligó a tener que hacer frente a otro bloqueo en 1815, el asedio se prolongó por más de cien días infernales, con bombardeos casi constantes y sus secuelas terribles: el hambre y las plagas mortales. Por su coraje y su imbatible resistencia, le fue otorgado por Simón Bolívar “El Libertador”, el honroso título de “Ciudad Heroica”